martes, 20 de noviembre de 2012

~Ya nos encontraremos en algún otro capítulo de nuestra historia.~

Me dirijo lentamente hacia aquel acantilado, en el que saltaré y ya no me volverás a ver. El mar se quedará conmigo, y solo se oirá el leve capoteo del agua como el sonido sordo de un último Te Quiero.

...y perdida, literalmente perdida... nadie será capaz de encontrarme... nadie se interesará en hacerlo. 

No habrá nadie que en ese instante antes de saltar al vacío me coja para decirme que me quiere, no pasará nada. Avanzaré y me perderé en la inmensidad del mar... allá donde nunca nadie podrá encontrarme, jamás.

...no pude seguir aguantando esta historia que viene y va a cada segundo...

y puede incluso que ni me echen de menos... puede incluso que a nadie le interese mi motivo.

A cada instante me encuentro más perdida, vacía y sin rumbo... a cada segundo me alejo más de mi mundo...

El mar me llama con su melodía, allí te seguiré esperando...

Los sueños nunca mueren... yo me perdí en mis sueños, en el mar de sonrisas de aquel radiante verano...

...yo me lancé ya en aquel acantilado... ya nos encontraremos en algún otro capítulo de nuestra historia... 

lunes, 5 de noviembre de 2012

...Miles de millones de millares...

Miles de millones de millares de segundos sin palabras...

Miles de millones de millares de sentimientos incomprendidos...

Miles de millones de millares de kilómetros de distancia... 

Miles de millones de millares de sonrisas...

Miles de millones de millares de besos nunca dados...

Miles de millones de millares de promesas por cumplir...

Miles de millones de millares de páginas escritas en blanco...

Miles de millones de millares de canciones nunca cantadas...

Miles de millones de millares de  días sin sentido, sin ti...

Miles de millones de millares de gritos...

Miles de millones de millares de escusas...

Miles de millones de millares de falsos te quiero...

Miles de millones de millares de sueños escondidos...

Miles de millones de millares de  lágrimas nunca derramadas...

Miles de millones de millares de palabras nunca dichas...

Miles de millones de millares de razones para abandonar...

Miles de millones de millares de motivos para buscarte...

Miles de millones de millares de ganas de desaparecer...




 Son miles de millones de millares de 'para siempres'  que nunca serán... Son miles de millones de millares de  veces que los 'nunca jamás' nunca se cumplirán.


...Son miles de millones de millares de cosas por decir... 

domingo, 4 de noviembre de 2012

...Únicamente puede que aparezca en la próxima primavera.~

El frío comenzó a apoderarse de ella... los días cada vez eran más cortos. Las sonrisas se guardaron en el cajón del verano...desaparecieron las risas del otoño... Efímeramente se adelantó el invierno anhelado...todo fue demasiado brusco, todo fue demasiado extraño...

...Y en un suspiro se despidió de aquella tarde... en un suspiro, uno solo... En un suspiro desapareció ella, mi querida alegría.

~Únicamente puede que aparezca en la próxima primavera.

domingo, 28 de octubre de 2012

¿Sabes qué es "lo que nunca te dije"?


Los días pasan y yo sigo buscando aquellas exactas palabras para comenzar a escribirte: “Lo que nunca te dije”… y creo que ya las estoy comenzando a encontrar:

¿Sabes qué?...Que no sé nada… y a la vez creo saberlo todo...

¿Sabes…? Ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas…

¿Pero sabes qué es lo mejor de todo? Que ocurrió. 

¿Sabes...? Mi vida cambió cuando te conocí, y nunca te lo dije.

¿Sabes…? Tú fuiste aquello que siempre estuve buscando y nunca supe encontrar. Fuiste mi sonrisa de cada mañana que no podía disimular… Fuiste una eterna locura que comenzó una tarde cualquiera en la que dos sonrisas nos delataron. 

Y me declaro culpable porque quizás soñé demasiado, porque quizás le di demasiada voz a mi corazón… culpable por no querer rendirme, porque confío en los sueños, porque creo en la magia y creí en ti.

Y sé que todo el mundo dice que la magia no existe, es más, eso era lo que yo creía… Hasta que te conocí. Ese 21 comencé a creer en la magia de una mirada, de una sonrisa, de unas promesas, del destino, del corazón…

¿Sabes…? Nos hemos alejado mil veces, pero nos hemos vuelto a encontrar inevitablemente… nos hemos negado verdades que por miedo no quisimos aceptar. Hemos dicho tantas cosas en silencio… hemos gritado tanto hablando en voz baja…

¿Sabes…? He sentido cómo explotaba de alegría y cómo todo era tan increíble que no creía que era de verdad.

Tú fuiste aquello que me preguntaba una y mil veces… ¿está pasando de verdad?

Hemos estado días y días en silencio…y he pasado días y días sin saber qué demonios decir… y sin saber qué demonios callar.

He estado viviendo en una nube en la que comenzó a tronar. He escrito miles de veces aquello que nunca será.

¿Y sabes qué?... que quizás nunca dejemos de ser dos cobardes que nunca se atrevieron a buscar el mar… y por mucho que vaya a la playa nunca encontraré aquello que necesito encontrar. Nos hemos fomentado miles de desencantos, nos hemos rendido quizás antes de empezar.

¿Pero sabes qué?... que hemos sido dos locos soñadores durante todo este tiempo ajenos a la realidad, cuya única verdad era un sentimiento que nunca nos atrevimos a designar. Y no me arrepiento de ello, para nada.

Y sí, es una historia digna de recordar, una historia tuya y mía. Una historia como signo de lo imposible, que se convierte en realidad.

Una de las muchas cosas que me dijiste es que nunca me arrepintiese de lo que he hecho… y he de decirte que jamás me arrepentiré, porque jamás me había sentido tan feliz.

¿Sabes? Estamos gritando con el silencio que la realidad nos está venciendo y solo anhelo que en algún momento podamos responder a ese abrazo que tanto ansiábamos dar.

Y en un suspiro decir adiós con lágrimas en lo ojos aquello que decidimos abandonar.

Dime una cosa… ¿No es increíble? Solo tú lo sabes, solo tú puedes responderme, solo tú y yo lo hemos vivido. Y por mi parte sí, es increíble.

Es increíble nuestra historia, ya que es aquella que todo el mundo ansía vivir, es como la que solo aparece en los libros y películas de amor. Es aquella historia que hemos vivido, que es nuestra.

¿Sabes qué es lo que quiero...? Quiero que me des un abrazo que sea eterno... déjame creer en mis sueños. 

Y he intentado olvidarme una y mil veces. Pero mi realidad es la que es. Aunque quizás tú ya lo hayas olvidado…

¿Sabes qué es lo que nunca te dije? Aquello que siempre quisimos gritar.
¿Sabes qué es lo que nunca te dije? Aquello que nunca pronuncié…
¿Sabes cómo puede resumirse lo que nunca te dije? En dos palabras…

Y termino preguntándote una última vez:

¿Sabes qué…? que TE QUIERO… eso es lo que nunca te dije.

***
  
Y el mundo ya parece comenzar a entenderme con esas dos palabras… y ya sabes una pequeña parte de “Lo que nunca te dije”. Quizás algún día te cuente el resto. 

~Hilos de acero~ (la eterna unión invisible)


Gracias a ti me di cuenta: 
Las personas que marcan tu vida son aquellas que se unen a ti con invisibles lazos de acero, de un hilo finísimo, pero a su vez el más resistente de todos. 

Y puede que nos alejemos durante un tiempo de esa persona… pero tarde o temprano nos volvamos a encontrar, y será ahí cuando te des cuenta. El hilo no se soltó de nuestros corazones, se alargó kilómetros de distancia durante un tiempo pero no se soltó, simplemente habíamos dejado de percibirlo…

Hasta que lo sientes de nuevo, y yo entonces te diré: “El hilo invisible sigue ahí”… ese lazo que te ponía nerviosa con mariposillas en el estómago. Esa sensación de que la magia existe… Ese hilo que unía un sentimiento que posiblemente se llamase amor. Y sí, yo sé que nos une… lo tengo demostrado…

Y es posible cortar ese hilo, por supuesto, pero es un proceso demasiado doloroso y arriesgado… ya que puede que debido al gran sobreesfuerzo que se necesita para cortar los hilos… nuestros corazones dejen de latir.~

Tú decides si quieres arriesgarlo todo para evitar al destino...

martes, 11 de septiembre de 2012

~El Firmamento de Octubre~


En un parque cualquiera. Se encuentran dos jóvenes enamorados. Alejados del resto de la humanidad, esperan ansiosos que se cumpla su deseo. El beso, ese beso que han deseado desde el  día en que sus miradas se cruzaron por primera vez y aún no ha sucedido por timidez, quizás cobardía… o sencillamente miedo. Miedo de parecer atrevidos o interesados, bueno, en fin… miedo por diversos motivos.
Ruth, siente que el corazón la traiciona con mil pulsaciones por segundo, por su repentina timidez. Pero le basta una mirada fugaz de él para que sus dudas se disipen y  poder seguir soñando con ese chico de mirada alegre y sonrisa preciosa que hace tiempo le robó el corazón  y ahora está a su lado.
Ha perdido la noción del tiempo, solo sabe que es de noche porque ve las estrellas en el cielo y la Luna como candil,  que siempre ilumina sus noches, en especial esta noche única para los dos.
Se encuentran tumbados sobre la todavía verde hierba y de repente, Ruth, nota como él le acaricia suavemente su mano. Y ella le deja hacer hasta que sus manos se entrelazan en una sola.
Ruth mira las estrellas… y se siente feliz al encontrarse unida a él aunque sea mínimamente.  De repente un pensamiento llega a su mente y como por arte de magia su cabeza comienza a dar forma a una nueva fantasía… le encantaría  poder plasmar en una hoja de papel este momento, pero no considera apropiado ponerse a sacar su inseparable libreta de “sentimientos en hojas de papel”, como le gusta llamarla… él seguro que se quedaría sorprendido y pensando que es una chica un tanto rarita.
Con tantas fantasías  se había  olvidado de Aitor que sigue agarrado de su mano. De repente se gira hacia él…y en ese preciso instante lo encuentra mirándola del mismo modo que ella hace unos segundos contemplaba las estrellas. Él comienza a  hablar serenamente:
-          Te estaba observando cómo contemplabas las estrellas… y te he visto en otro mundo. Yo quiero ir allí contigo por lo que necesito que me digas en lo que pensabas para que podamos estar juntos.
Las últimas palabras llegaron a Ruth en forma de susurros… aturdida por su voz y con ese  maravilloso pensamiento en su mente responde con sinceridad.
-          En el Firmamento de Octubre…
Al acabar su contestación se da cuenta de que no tiene mucho sentido lo que acaba de decir y que lo más probable sea que Aitor se haya quedado un tanto perplejo. Por lo que ella se apresura a remediar las cosas, en vano.
-… bueno, mejor dicho, en mis fantasías. Porque resulta que soy un poco rarita, bueno tampoco lo soy tanto. Estaba pensando en algo que no sé muy bien que es. Es como una historia, una situación cualquiera… bueno no, siendo sincera es esta situación. Es que yo muchas veces escribo lo que me pasa, mis sentimientos, mis sueños, mis miedos… todo tipo de cosas y yo ahora mismo pues…me vino la inspiración de golpe y he comenzado a soñar. Por si fuera poco ha sido la primera vez en mi vida que he pensado en escribir una novela, una novela de nosotros dos… una novela llamada: El Firmamento de Octubre. Ufff... ¡madre mía qué vergüenza! parece que no estés escuchando la barbaridad de tonterías que estoy diciendo porque continúas impasible… ¿conoces a alguien que sueñe despierta tanto como yo?
Él parece meditar por unos segundos, con una sonrisa en los labios para hacerla sufrir un poco… sabe que se ha puesto muy nerviosa. Tiene los pómulos con un toque más de color que el normal en sus mejillas.
-          Venga no seas tonta. Parece mentira que no me conozcas. A mí me encantas tal y como eres con tus fantasías y tus sueños, por muy surrealistas que parezcan. Porque lo importante es esa ilusión que transmites. Y bueno… me has dicho algo de un libro en el que tú y yo seremos los protagonistas pero si no me dices de qué va… no podré colaborar con la historia… así que cuéntame eso que has pensado sobre El Firmamento de Octubre…
Sin darle tiempo a seguir con sus palabras Ruth comienza a hablar… y Aitor pone sus cinco sentidos en las palabras que su chica le va a contar…
-          Bueno va… pero que sepas que tengo que mejorarlo mucho… yo había pensado comenzar la novela así. Pero no lo sé seguro. Ya se verá todo con el tiempo….
-          Seguro que tiene un final feliz. Porque nosotros seremos muy felices. Pero ya me estás desesperando empieza ya que se va a hacer de día.
Ella inspira varias veces, se aclara la voz, se concentra y… con cierto toque poético y pasional comienza con a recitar su pensamiento.
-           <<… Nos encontramos tú y yo en el firmamento de octubre. Las estrellas guían mi corazón. Tumbados sobre los fríos hilos verdes de otoño, en un lugar apartado de los que no creen en el amor. Estoy mirando a las estrellas todas brillantes y únicas, solitarias y juntas, y decido dejar en cada una los recuerdos del ayer. Pero de repente una brisa caliente llega a mi mano, que contrasta con el frío de los hilos. Y reacciono… no, no es una brisa, es su mano de seda cálida que como una fragancia deja que su calor se impregne en mi piel. El pánico se apodera de mí mientras yo sigo mirando a las estrellas, pero estas no me ayudan, busco consuelo en la Luna que ilumina mis sentimientos aflorados en los ojos. No puedo, la plateada luz me ciega. Cierro los ojos en busca de oscuridad. Pero la cálida brisa se vuelve insistente y me obliga a abrirlos. De repente me encuentro unas facciones perfectas bañadas de luna llena y dos zafiros negros en los que no puedo evitar naufragar. Son más luminosos que la Luna y más bellos que las estrellas, y me miran a mí. Poco a poco se me acercan, sonríen de alegría, yo dudosa sonrío también. Se inclinan a la derecha. Cada vez están más cerca, mi corazón se acelera, mis ojos se inundan y mis labios inocentes sonríen cada vez más con cierta timidez... Ya no estoy en el tumbada suelo, levito en el firmamento, acaricias suavemente mi pelo que se ondula en el aire por el viento. Y colocas mi rizo más rebelde en el lugar correcto para no estropear nuestro momento. Y llega  ese ansiado beso dulce, suave y cariñoso. Y mi corazón por su parte te transmite todo lo que te quiero y el amor que por ti siento... Con el universo de testigo y este momento grabado a fuego en nuestros corazones dejo de mis ojos escapar eso que me permite creer que estuviste, existes, y estarás. La lágrima que quién sufre mi verdadera alegría es capaz de interpretar>>.

Tras un largo suspiro cierra los ojos… dando por terminado su  breve relato. Él permanece callado y maravillado con las palabras de Ruth. Y en ese mismo momento sólo desea una cosa… que el Firmamento de octubre tenga un sentido real. Ella continúa con los ojos cerrados, sus manos siguen unidas… Él se incorpora y comienza a acariciar su mano dulcemente. Ella abre los ojos… y al verlo incorporado hace lo mismo,  en momentos así sobran las palabras… los ojos de él sonríen y los de ella no dan crédito a lo que ven... Él comienza a acariciar su pelo. El viento la despeina… y él coloca su rizo en un lugar preciso dónde no moleste su momento… y poco a poco se acercan. Sonríen. El tiempo se para. Son inmensamente felices. Y finalmente su sueño se cumple. Y el Firmamento de Octubre cobra vida… de una forma mucho más espectacular. Porque en ese mismo momento dos corazones que estaban muy cerca se unieron para formar uno solo, desde esa irrepetible noche de octubre.
Porque en muchas ocasiones… la realidad supera a la ficción, o por lo menos eso han comenzado a creer Aitor y Ruth.

******
Seis meses después, en una bonita casa de campo donde vive Ruth, ella mira pensativa a través de la ventana de su habitación… esa preciosa tarde de abril. Busca inspiración apresuradamente para el concurso literario del instituto. Le hace mucha ilusión participar, pero la inseguridad se apodera de ella… Le encanta escribir…pero su mayor dilema es elegir qué escribir. Tiene miles de escritos pero ninguno lo considera el apropiado… al mirar nuevamente por la ventana se encuentra con él, su amado Aitor tan sonriente como de costumbre. Y todas sus dudas se disipan de pronto. Escribirá su relato más preciado: El Firmamento de Octubre.

lunes, 3 de septiembre de 2012

...Te he echado de menos...

Un día… desapareciste sin decir adiós… no sé qué pasó, sólo sé que una parte de mí se fue contigo. Los sueños me han acosado todos estos días, la Luna intentaba brindarme su consuelo, pero de nada servía… algo dentro de mí no marchaba bien, cada minuto que pasaba… algo en mí se consumía, poco a poco todo se perdía por las brumas de mi alma… en la más profunda oscuridad…
Y dentro de mi pecho… todo se endurecía, las paredes de mi corazón poco a poco se iban cerrando, guardando todos los sentimientos y emociones por un tiempo, todos los momentos y todo aquello que debía ser guardado, sentía el proceso dentro de mí… pero no pude hacer nada… todo fue obra y arte de mi corazón.
Lo que nos pasó no lo consideraba tan importante, creía estar bien, en el sentido literal de la palabra, viviendo un rutinario verano, sin percances ni novedades… pero para mi corazón no era así… se quedó cerrado, duro como la piedra y frío como el hielo. En cuestión de semanas quedó olvidado en algún rincón de mi ser… no pude evitarlo, nadie podría haberlo evitado.
Hasta que un día todo cambió de nuevo… otra vez. Otra vez sin saber qué demonios estaba pasando. Otra nueva noticia y posiblemente… otro silencioso adiós. Mi mundo sufrió una enorme sacudida… todo volvió a estar del revés… y mi corazón, petrificado, cedió, por las grietas que quedaban, y volvió a aparecer el de siempre, pero gritando miles de palabras de distintos sentimientos, entremezcladas, todo era demasiado confuso… todo fue demasiado rápido… hasta que en un ahogado grito… pensé: ¡¡otra vez no!!.. pero ya era tarde… mi corazón se aceleró, de golpe, tanto que dolía, no podría explicar ese momento, sabía que a las lágrimas no tardarían en llegar… me habría gustado que nada hubiese pasado… No me creía lo que estaba sucediendo… parecía algo irreal, como todos mis sueños…
El aire de la habitación parecía demasiado pesado y escaso, dificultando así mi respiración… se juntó todo en el mismo momento. Temblando busqué dentro de las canciones del móvil alguna para cambiar de tema… para no pensar más en lo que acababa de pasar… todavía sentía un profundo dolor dentro de mí… pero a su vez, una profunda alegría… volviste. Esa era la única realidad… cuando ya había perdido del todo la esperanza llegaste de nuevo. Mi corazón no paraba de preguntarme a gritos “¿poorrrr quéééé ahoraaa?”
Sé que en mi interior estaba llorando, lo supe desde el primer momento… pero gracias a la música lo ayudé a calmarse… unos minutos después, aún con la música y ya una vez serena, toca enfrentarse la realidad… a buscar la manera de tomarse de la mejor manera su regreso, y comenzar a preparar la inminente despedida… ¿¿o quizás no??... demasiadas preguntas, demasiadas cosas por decir… comienza la conversación, y por unos instantes parece no haber pasado el tiempo entre nosotros, la pared de cristal que nos separaba, cedió, necesitaba decirte mucho más… me falta tiempo… y sobre todo mi corazón necesita susurrarte… “~Te he echado de menos~” pero no sé si se atreverá.