Después de comenzar a tiritar tras cada suspiro, he tenido el valor de comenzar a escribirte esto... pero, sin embargo, hay un nudo en mi garganta que no se quita.
Lo único que puedo desearte son cosas buenas, aquellas cosas que salen del corazón. Te deseo que nunca dejes de sonreír, que pases estas fechas en compañía de los tuyos, que Papá Noel te haya traído un gran saco de sonrisas para estos días... y espero que los Reyes Magos te lleven un camión de cariño que escribí en mi carta para Oriente.
Quiero que encuentres la felicidad, aunque no sea conmigo. Quiero que compartas con alguien esa copa de vino frente a la lumbre. Quiero mirar hacia otro lado para dejarte que encuentres la chispa de tu vida.
Mi Navidad comenzó cuando te conocí... bueno, mejor dicho, La Magia de la Navidad. La ilusión de los sueños, las sonrisas eternas, los abrazos para el corazón...
Un brindis por nosotros, por lo que no pudo ser, por nuestra amistad, por ti y por mí... por un posible, pero lejano futuro.
Para ti, Feliz Navidad... queda pendiente una felicitación para Año Nuevo, y que leas mi carta para los Reyes Magos.... jajajajajajajaja... En estas cosas son en las que me encanta ser niña.
Nananananannanananana!!! :) :) :) :) ¡Sonríe peque! :) :) :) :) y pasa una muy muy muy FELICES FIESTAS!
Te quiere, La Última Romántica.
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