Mirando a la Luna desde mi ventana... Pasan las horas imperceptiblemente...Es así, en la penumbrosa soledad de tu habitación cuando te das cuenta de que ni un ápice de sueño parece tener intención visitarte en estos momentos. No hay un motivo aparente, debería de haberme vencido el sueño desde hacía horas... Pero su recuerdo no permite dormir... Son las 5 y algo de la madrugada... Siento cómo me llama la Luna, esa luna a la que le susurré toda mi historia entre suspiros y sueños, se encuentra igual que la primera vez que hablé con él... Plenamente iluminada menos por una pequeña parte de la izquierda. Los recuerdos me golpean y mi corazón se estremece, necesita respuestas, un motivo o sencillamente: un adiós. Pero no obtuvo nada de eso... Todo se acabó sin previo aviso, aunque pensándolo bien todo comenzó de la misma forma. Quizás era una historia que tenía que pasar así... No lo sé, dos lágrimas, plateadas a causa de Luna, descienden lentamente por mis mejillas hasta perderse en el colchón... De pronto siento frío, y un escalofrío recorre mi cuerpo... El viento de la noche que se cuela por mi ventana mece mi pelo al ritmo del silencio. Hundo mi rostro en la almohada y me abrazo a ella. Me encuentro serena dentro de una profunda calma, evitando dejarme llevar por esos sentimientos desde hace tiempo reprimidos... Sólo han sido dos insignificantes lágrimas... Dejo que el suave viento de primeros de agosto me siga envolviendo, acariciando suavemente mi piel como nadie es capaz de hacer... Miro a la Luna por última vez y mi corazón le pregunta: "¿...Lo volveré a ver...?" Ella responde con el silencio, todavía no lo sabe, pero aún así algo hay de extraño en ella... Como un brillo especial e intrigante que la ilumina un tanto... Poco a poco cierro los ojos dejando a un lado a la Luna... Siento que Morfeo me reclama... Y, por fin, con la pregunta de mi corazón presente... Me precipito al vacío de los sueños... Por el precipicio de los deseos y miedos del corazón. Mañana será otro día...
{...Esa misma noche, mi pregunta obtuvo respuesta, esa misma noche la Luna cumplió mi deseo, esa misma noche... lo volví a ver, en mis sueños, supongo que sería un regalo de la Luna, o un signo de disculpa al no haberme respondido concretamente... porque mi sueño parecía demasiado real, demasiado posible, demasiado vivo... y a su vez, demasiado mágico... Lo cual daba a entender muchas cosas y dejaba sin ver otras tantas, todavía no tengo las respuestas que ansío, pero poco a poco voy encontrado todas las señales que me llevan a hallar la solución...}
... Muchas gracias Luna, en mi búsqueda de respuestas eres la mejor compañía... te espero esta noche.
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