Los
días pasan y yo sigo buscando aquellas exactas palabras para comenzar a
escribirte: “Lo que nunca te dije”… y creo que ya las estoy comenzando a
encontrar:
¿Sabes
qué?...Que no sé nada… y a la vez creo saberlo todo...
¿Sabes…?
Ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas…
¿Pero
sabes qué es lo mejor de todo? Que ocurrió.
¿Sabes...? Mi vida cambió cuando te conocí, y nunca te lo dije.
¿Sabes…?
Tú fuiste aquello que siempre estuve buscando y nunca supe encontrar. Fuiste mi
sonrisa de cada mañana que no podía disimular… Fuiste una eterna locura que
comenzó una tarde cualquiera en la que dos sonrisas nos delataron.
Y me
declaro culpable porque quizás soñé demasiado, porque quizás le di demasiada
voz a mi corazón… culpable por no querer rendirme, porque confío en los sueños,
porque creo en la magia y creí en ti.
Y sé que
todo el mundo dice que la magia no existe, es más, eso era lo que yo creía…
Hasta que te conocí. Ese 21 comencé a creer en la magia de una mirada, de una
sonrisa, de unas promesas, del destino, del corazón…
¿Sabes…?
Nos hemos alejado mil veces, pero nos hemos vuelto a encontrar inevitablemente…
nos hemos negado verdades que por miedo no quisimos aceptar. Hemos dicho tantas
cosas en silencio… hemos gritado tanto hablando en voz baja…
¿Sabes…?
He sentido cómo explotaba de alegría y cómo todo era tan increíble que no creía
que era de verdad.
Tú
fuiste aquello que me preguntaba una y mil veces… ¿está pasando de verdad?
Hemos
estado días y días en silencio…y he pasado días y días sin saber qué demonios
decir… y sin saber qué demonios callar.
He
estado viviendo en una nube en la que comenzó a tronar. He escrito miles de
veces aquello que nunca será.
¿Y sabes
qué?... que quizás nunca dejemos de ser dos cobardes que nunca se atrevieron a
buscar el mar… y por mucho que vaya a la playa nunca encontraré aquello que
necesito encontrar. Nos hemos fomentado miles de desencantos, nos hemos rendido
quizás antes de empezar.
¿Pero
sabes qué?... que hemos sido dos locos soñadores durante todo este tiempo
ajenos a la realidad, cuya única verdad era un sentimiento que nunca nos
atrevimos a designar. Y no me arrepiento de ello, para nada.
Y sí, es
una historia digna de recordar, una historia tuya y mía. Una historia como
signo de lo imposible, que se convierte en realidad.
Una de
las muchas cosas que me dijiste es que nunca me arrepintiese de lo que he
hecho… y he de decirte que jamás me arrepentiré, porque jamás me había sentido
tan feliz.
¿Sabes?
Estamos gritando con el silencio que la realidad nos está venciendo y solo
anhelo que en algún momento podamos responder a ese abrazo que tanto ansiábamos
dar.
Y en un
suspiro decir adiós con lágrimas en lo ojos aquello que decidimos abandonar.
Dime
una cosa… ¿No es increíble? Solo tú lo sabes, solo tú puedes responderme, solo
tú y yo lo hemos vivido. Y por mi parte sí, es increíble.
Es
increíble nuestra historia, ya que es aquella que todo el mundo ansía vivir, es
como la que solo aparece en los libros y películas de amor. Es aquella historia
que hemos vivido, que es nuestra.
¿Sabes qué es lo que quiero...? Quiero que me des un abrazo que sea eterno... déjame creer en mis sueños.
Y he
intentado olvidarme una y mil veces. Pero mi realidad es la que es. Aunque quizás tú ya
lo hayas olvidado…
¿Sabes
qué es lo que nunca te dije? Aquello que siempre quisimos gritar.
¿Sabes
qué es lo que nunca te dije? Aquello que nunca pronuncié…
¿Sabes
cómo puede resumirse lo que nunca te dije? En dos palabras…
Y termino
preguntándote una última vez:
¿Sabes
qué…? que TE QUIERO… eso es lo que nunca te dije.
***
Y el
mundo ya parece comenzar a entenderme con esas dos palabras… y ya sabes una pequeña
parte de “Lo que nunca te dije”. Quizás algún día te cuente el resto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario