domingo, 5 de mayo de 2013

Dos billetes de ida para el infinito.


Participé por casualidad, en un concurso, sin esperanzas de obtener nada, simplemente escribí, y surgió esto, entre cientos de personas que participaron, alguien me leyó, le gustó. No creía en mí, no corregí el escrito, es más, ni lo releí antes de enviarlo, simplemente me lancé...  Y finalmente decidieron darme dos billetes de ida para el infinito, para volar con Rulo y su Contrabanda. Ojalá pudiera venir mi segoviana favorita para acompañarme, pero no pudo ser... volaré con ella en persona en el próximo despegue, esta vez, la llevaré en mi corazón.

Garcias Rulo. Gracias a El vuelo del Fénix. Gracias por leerme, por apoyarme, por creer en mí. Gracias Raquel. Gracias desconocido.Y

Ya queda menos para mi ansiada segunda primera vez, otra noche eterna.


Mi primera vez, dos horas volando con Rulo y La Contrabanda.

Desde que llegamos a este mundo nos enseñan a valorar las primeras veces, las primeras palabras, los primeros pasos, las primeras caídas… luego crecemos un poquito más y llega nuestro primer beso, nuestro primer amor, nuestra primera vez… más tarde, nuestro primer trabajo, etc.
Yo quiero hablaros de mi primera vez, a punto de cumplir 14 añitos, ahí fue mi primera vez… 
La primera vez que escuché a Rulo…y he de admitir que me lo tomé a guasa, una voz en mi cabeza decía: “estás escuchando a un loco dando vueltas en un colchón por la cantidad de botellas que se habrá bebido”… 
Esa primera vez que escuché esa canción por todos conocida no pude evitar reírme… Pero desde aquel momento: me marcó, sin saberlo, sin darme cuenta. Desde ese momento en el que escuché aquella canción todo cambió, esa fue mi primera vez, cuando cerré los ojos y una inconfundible voz se adueñó de mis sentimientos. 
Pasados unos meses cerca de su música… comenzamos a calentar motores para volar, todo ocurrió en un acústico, mágico y cercano… y terminó en un rayajo a rotulador en un tesoro… y dos billetes de ida rumbo al infinito, a una noche eterna… 
15-JUL-11 
Hay pocas noches que se hacen eternas… y la eternidad de una noche no es el tiempo que queda congelado, son las alas que unos contrabandasditas dan a un corazón que acude a un lugar exacto para volar… y cuando rodeada de cientos de personas, comienza aquella canción, las primeras notas… rodeada de gente que no se conoce, cierras los ojos… y comienzas a escribir en su corazón la eternidad de una noche mágica… la eternidad de tu primer concierto de Rock, el primero de tu vida, el primero de muchos. 
Hablamos de magia, la magia del Rock, los sentimientos en estado puro se inyectan en las venas… y un mar de gente siente los latidos de una canción dentro del alma… Y entonces una voz aparece… la voz que todos esperan, la voz de Rulo… y su voz es coreada por sus fieles… miles de historias se encuentran unidas en aquellas canciones, la mía también… 
Y todas aquellas flores… son regadas por notas musicales… y el ruido ya no es ruido, y la infelicidad desaparece… aparecen las primaveras con las canciones, y los secretos susurrados… acompañan a aquellos himnos de los sentimientos… 
Y ella, hablo de ella porque se encuentra perdida en una nube de sentimientos, en una mezcla de emociones que le impide seguir escribiendo. 
Ella busca a esa luna que siempre la acompaña… y se cuelga de ella, esta noche es suya… Porque las dudas no son dudas si en canciones se encuentran las respuestas… 
Porque esta noche en vela, no se encuentra sola… Se abraza a la música, mirando hacia el escenario con los ojos encharcados, y la barrera de seguridad junto a su pecho… Se fija en las luces del escenario, y su mirada rota entre Fito, Pati, Quique, Txarli, Mario (que se encuentra escondido por detrás…) se fija en todo… en los instrumentos, en los cables… Hasta que se fija en esa frase “NO QUIERO NINGÚN GRAMO QUE NO SEA DE TU CUERPO”… Y el tiempo se para por las turbulencias… el corazón se acelera más todavía… y lo ve… lo tiene delante, a pocos metros… Es RULO, y pocas palabras más se pueden emplear para definirlo… 
Las fuerzas le fallan, y esa mezcla tan grande de alegría se desborda en forma de pequeñas gotitas de lluvia desde sus pestañas… 
En un intento de encontrarse cierra los ojos… no da crédito a lo que está viviendo, tiene miedo de despertar… de que sus alas desaparezcan y despierte abrazada a su almohada… Pero nada de eso ocurre… Y comienza a sonar la siguiente canción… El siguiente himno… y decide disfrutar de SU PRIMERA VEZ, porque sabe que es real, porque lo siente dentro… y sabe que esa noche será eterna… aunque el vuelo sólo dure dos horas… LA SENSACIÓN DE ESTAR VOLANDO DURA TODA LA VIDA. 
Por eso abre los ojos y mira a las estrellas… las que se encuentran enfrente suya… y alza los brazos rumbo al infinito… Ella canta, salta y baila, como si fuera a morir al amanecer… 
Ella es feliz. Volando por un sueño cumplido, con esa sonrisa orgásmica producida por la música de unos locos… con mariposas en el estómago que se agitan al recordar aquella noche… 
... y ahora, su corazón apunta a nuevo despegue, el 24 de Mayo… Rumbo de nuevo hacia el infinito… con el fin de una segunda primera vez… 
Os espero.



Encarnii Campuzano Ríos  El Vuelo del Fénix
6 de marzo a la(s) 20:46 

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