domingo, 28 de octubre de 2012

¿Sabes qué es "lo que nunca te dije"?


Los días pasan y yo sigo buscando aquellas exactas palabras para comenzar a escribirte: “Lo que nunca te dije”… y creo que ya las estoy comenzando a encontrar:

¿Sabes qué?...Que no sé nada… y a la vez creo saberlo todo...

¿Sabes…? Ha pasado mucho tiempo, han pasado muchas cosas…

¿Pero sabes qué es lo mejor de todo? Que ocurrió. 

¿Sabes...? Mi vida cambió cuando te conocí, y nunca te lo dije.

¿Sabes…? Tú fuiste aquello que siempre estuve buscando y nunca supe encontrar. Fuiste mi sonrisa de cada mañana que no podía disimular… Fuiste una eterna locura que comenzó una tarde cualquiera en la que dos sonrisas nos delataron. 

Y me declaro culpable porque quizás soñé demasiado, porque quizás le di demasiada voz a mi corazón… culpable por no querer rendirme, porque confío en los sueños, porque creo en la magia y creí en ti.

Y sé que todo el mundo dice que la magia no existe, es más, eso era lo que yo creía… Hasta que te conocí. Ese 21 comencé a creer en la magia de una mirada, de una sonrisa, de unas promesas, del destino, del corazón…

¿Sabes…? Nos hemos alejado mil veces, pero nos hemos vuelto a encontrar inevitablemente… nos hemos negado verdades que por miedo no quisimos aceptar. Hemos dicho tantas cosas en silencio… hemos gritado tanto hablando en voz baja…

¿Sabes…? He sentido cómo explotaba de alegría y cómo todo era tan increíble que no creía que era de verdad.

Tú fuiste aquello que me preguntaba una y mil veces… ¿está pasando de verdad?

Hemos estado días y días en silencio…y he pasado días y días sin saber qué demonios decir… y sin saber qué demonios callar.

He estado viviendo en una nube en la que comenzó a tronar. He escrito miles de veces aquello que nunca será.

¿Y sabes qué?... que quizás nunca dejemos de ser dos cobardes que nunca se atrevieron a buscar el mar… y por mucho que vaya a la playa nunca encontraré aquello que necesito encontrar. Nos hemos fomentado miles de desencantos, nos hemos rendido quizás antes de empezar.

¿Pero sabes qué?... que hemos sido dos locos soñadores durante todo este tiempo ajenos a la realidad, cuya única verdad era un sentimiento que nunca nos atrevimos a designar. Y no me arrepiento de ello, para nada.

Y sí, es una historia digna de recordar, una historia tuya y mía. Una historia como signo de lo imposible, que se convierte en realidad.

Una de las muchas cosas que me dijiste es que nunca me arrepintiese de lo que he hecho… y he de decirte que jamás me arrepentiré, porque jamás me había sentido tan feliz.

¿Sabes? Estamos gritando con el silencio que la realidad nos está venciendo y solo anhelo que en algún momento podamos responder a ese abrazo que tanto ansiábamos dar.

Y en un suspiro decir adiós con lágrimas en lo ojos aquello que decidimos abandonar.

Dime una cosa… ¿No es increíble? Solo tú lo sabes, solo tú puedes responderme, solo tú y yo lo hemos vivido. Y por mi parte sí, es increíble.

Es increíble nuestra historia, ya que es aquella que todo el mundo ansía vivir, es como la que solo aparece en los libros y películas de amor. Es aquella historia que hemos vivido, que es nuestra.

¿Sabes qué es lo que quiero...? Quiero que me des un abrazo que sea eterno... déjame creer en mis sueños. 

Y he intentado olvidarme una y mil veces. Pero mi realidad es la que es. Aunque quizás tú ya lo hayas olvidado…

¿Sabes qué es lo que nunca te dije? Aquello que siempre quisimos gritar.
¿Sabes qué es lo que nunca te dije? Aquello que nunca pronuncié…
¿Sabes cómo puede resumirse lo que nunca te dije? En dos palabras…

Y termino preguntándote una última vez:

¿Sabes qué…? que TE QUIERO… eso es lo que nunca te dije.

***
  
Y el mundo ya parece comenzar a entenderme con esas dos palabras… y ya sabes una pequeña parte de “Lo que nunca te dije”. Quizás algún día te cuente el resto. 

~Hilos de acero~ (la eterna unión invisible)


Gracias a ti me di cuenta: 
Las personas que marcan tu vida son aquellas que se unen a ti con invisibles lazos de acero, de un hilo finísimo, pero a su vez el más resistente de todos. 

Y puede que nos alejemos durante un tiempo de esa persona… pero tarde o temprano nos volvamos a encontrar, y será ahí cuando te des cuenta. El hilo no se soltó de nuestros corazones, se alargó kilómetros de distancia durante un tiempo pero no se soltó, simplemente habíamos dejado de percibirlo…

Hasta que lo sientes de nuevo, y yo entonces te diré: “El hilo invisible sigue ahí”… ese lazo que te ponía nerviosa con mariposillas en el estómago. Esa sensación de que la magia existe… Ese hilo que unía un sentimiento que posiblemente se llamase amor. Y sí, yo sé que nos une… lo tengo demostrado…

Y es posible cortar ese hilo, por supuesto, pero es un proceso demasiado doloroso y arriesgado… ya que puede que debido al gran sobreesfuerzo que se necesita para cortar los hilos… nuestros corazones dejen de latir.~

Tú decides si quieres arriesgarlo todo para evitar al destino...