lunes, 3 de septiembre de 2012

...Te he echado de menos...

Un día… desapareciste sin decir adiós… no sé qué pasó, sólo sé que una parte de mí se fue contigo. Los sueños me han acosado todos estos días, la Luna intentaba brindarme su consuelo, pero de nada servía… algo dentro de mí no marchaba bien, cada minuto que pasaba… algo en mí se consumía, poco a poco todo se perdía por las brumas de mi alma… en la más profunda oscuridad…
Y dentro de mi pecho… todo se endurecía, las paredes de mi corazón poco a poco se iban cerrando, guardando todos los sentimientos y emociones por un tiempo, todos los momentos y todo aquello que debía ser guardado, sentía el proceso dentro de mí… pero no pude hacer nada… todo fue obra y arte de mi corazón.
Lo que nos pasó no lo consideraba tan importante, creía estar bien, en el sentido literal de la palabra, viviendo un rutinario verano, sin percances ni novedades… pero para mi corazón no era así… se quedó cerrado, duro como la piedra y frío como el hielo. En cuestión de semanas quedó olvidado en algún rincón de mi ser… no pude evitarlo, nadie podría haberlo evitado.
Hasta que un día todo cambió de nuevo… otra vez. Otra vez sin saber qué demonios estaba pasando. Otra nueva noticia y posiblemente… otro silencioso adiós. Mi mundo sufrió una enorme sacudida… todo volvió a estar del revés… y mi corazón, petrificado, cedió, por las grietas que quedaban, y volvió a aparecer el de siempre, pero gritando miles de palabras de distintos sentimientos, entremezcladas, todo era demasiado confuso… todo fue demasiado rápido… hasta que en un ahogado grito… pensé: ¡¡otra vez no!!.. pero ya era tarde… mi corazón se aceleró, de golpe, tanto que dolía, no podría explicar ese momento, sabía que a las lágrimas no tardarían en llegar… me habría gustado que nada hubiese pasado… No me creía lo que estaba sucediendo… parecía algo irreal, como todos mis sueños…
El aire de la habitación parecía demasiado pesado y escaso, dificultando así mi respiración… se juntó todo en el mismo momento. Temblando busqué dentro de las canciones del móvil alguna para cambiar de tema… para no pensar más en lo que acababa de pasar… todavía sentía un profundo dolor dentro de mí… pero a su vez, una profunda alegría… volviste. Esa era la única realidad… cuando ya había perdido del todo la esperanza llegaste de nuevo. Mi corazón no paraba de preguntarme a gritos “¿poorrrr quéééé ahoraaa?”
Sé que en mi interior estaba llorando, lo supe desde el primer momento… pero gracias a la música lo ayudé a calmarse… unos minutos después, aún con la música y ya una vez serena, toca enfrentarse la realidad… a buscar la manera de tomarse de la mejor manera su regreso, y comenzar a preparar la inminente despedida… ¿¿o quizás no??... demasiadas preguntas, demasiadas cosas por decir… comienza la conversación, y por unos instantes parece no haber pasado el tiempo entre nosotros, la pared de cristal que nos separaba, cedió, necesitaba decirte mucho más… me falta tiempo… y sobre todo mi corazón necesita susurrarte… “~Te he echado de menos~” pero no sé si se atreverá.

2 comentarios:

  1. Holaa :3 me acabas de agregar en tuenti, he venido al enlace y me ha encantado tu blog! Ya te sigo! Te espero en mi blog, un beso!

    ResponderEliminar