Hoy vuelvo a entrar en el camerino de mi vida, cuando en el escenario se representa una obra de teatro repleta de alegrías... pero en el backstage todo está repleto de incógnitas, de prisas por llegar a tiempo para entrar a escena. Mil actores, con una máscara de maquillaje, hombres y mujeres que hablan de sentimientos sin sentir nada...
...pero de pronto, antes de aparecer en escena me pregunto ¿dónde está el corazón?...
Todos hablamos demasiado rápido, nos miramos como si estuviésemos a kilómetros de distancia, cuando lo único que nos separa es un beso.
Y noto cómo a mi corazón le encantaría salir él a escena... comenzar a gritar su historia y contar mil verdades de los otros corazones que están callados... las millones de historias surgidas entre los actores en el backstage, pero que ni ellos mismos, con sus prisas, se dieron cuenta...
Sin embargo, yo ya me sé el papel a recitar... esos instantes de dudas se quedaron en el espejo de mi camerino, donde mi yo interior me reprochaba que la retuviera enjaulada...
No fui capaz de romper el cemento de mis labios, y con una sonrisa... Salí a escena, recité mi papel como cual poema de amor... Y vuelvo a estar, en mi camerino, preguntándome qué habría pasado si hubiese recitado el papel escrito por mi corazón... Intento encontrar el valor para abrir la jaula...
...Pero me quedo sin tiempo... debo volver a escena.